



Rafael J. Aparicio
Cita: Aparicio, R. J. 2022. Mirlo común Turdus merula. En, B. Molina, A. Nebreda, A. R. Muñoz, J. Seoane, R. Real, J. Bustamante y J. C. del Moral: III Atlas de las aves en época de reproducción en España. SEO/BirdLife. Madrid. https://atlasaves.seo.org/ave/mirlo-comun/
El mirlo común está presente en la mayor parte de la península ibérica e Islas Baleares, salvo determinadas zonas de las mesetas, los valles del Ebro y Guadalquivir y el sureste árido. En Canarias se distribuye por las islas de Gran Canaria, Tenerife, La Palma y El Hierro. También se reproduce en Ceuta y Melilla. En síntesis, coincide con la distribución ya señalada por Aparicio (2016). La subespecie que cría en la península es la nominal, pero Canarias y el norte de África cuentan con subespecies propias (Clement y Hathway, 2000).
Comparando el atlas actual con el II Atlas de aves reproductoras (Aparicio en Martí y Del Moral, 2003), se aprecia una gran estabilidad en su área de distribución, pues algo más del 95% de las cuadrículas analizadas se ocuparon en ambos trabajos, solo ha desaparecido en el 1,2% y las de nueva colonización no llegan al 3,5%. En todo caso, se aprecia un ligero incremento del 2% en el área de ocupación y es fácil que esas diferencias se deban a cambios en el esfuerzo dentro de las propias cuadrículas cubiertas.


II Atlas (distribución 1998-2002)
III Atlas (distribución 2014-2018)
Comparación entre la distribución observada del II Atlas (1998-2002) y del III Atlas (2014-2018).
Observed distribution in Atlas II (1998-2002) and Atlas III (2014-2018) compared.
El modelo de probabilidad refleja que el mirlo común se establece principalmente por la mitad norte peninsular, la costa mediterránea valenciana y catalana, la costa andaluza, el sistema Central, gran parte de Extremadura, las Baleares y las Canarias occidentales. No obstante, y haciendo gala de su ubicuidad, su distribución abarca prácticamente toda España, con la salvedad de los ambientes más áridos y deforestados, dado que sus preferencias se centran en los ambientes arbolados con cierto matiz eurosiberiano (Tellería et al., 1999).
El mapa de favorabilidad muestra con mayor claridad, si cabe, lo comentado anteriormente: la España eurosiberiana, el sistema Central, la costa mediterránea valenciana y catalana y las islas constituyen las mejores áreas, pero esta especie es capaz de colonizar pequeños enclaves favorables en zonas poco adecuadas, como es el caso de la meseta Sur, el valle del Ebro o el sureste árido, ya que ocupa pequeños jardines y parques urbanos, siempre que éstos tengan arbustos y algo de pasto húmedo (Tellería et al., 1999).
Por otro lado, según los modelos propuestos para su distribución bajo los efectos del cambio climático en el periodo 2041-2070, se proyecta una contracción de la distribución actual de un 66% y el nivel de coincidencia entre la distribución observada y la potencial se reduce al 30% (Araújo et al., 2011).


Invierno (2007-2010)
Época de reproducción (2014-2018)
Comparación entre los modelos de probabilidad del I Atlas de Invierno (2007-2010; SEO/BirdLife, 2012) y en época de reproducción (2014-2018).
Probability models of Winter Atlas I (2007-2010; SEO/BirdLife, 2012) and the breeding season (2014-2018) compared.
La distribución invernal casi replica la primaveral, en consonancia con su carácter básicamente sedentario (Santos, 1982), pero hay que tener en cuenta que España recibe bastantes aves europeas que vienen a invernar, y que éstas se distribuyen preferentemente por el cuadrante noreste peninsular y Baleares, penetrando muy poco en Andalucía y las mesetas (Santos, 1982; Tellería et al., 1999). Como la mayor ocupación en invierno se registra en Baleares, Galicia, cornisa cantábrica, litoral mediterráneo, montañas de la mitad sur y ciertas áreas de Extremadura y escasea mucho en las montañas de la mitad norte y del centro peninsular (Onrubia en SEO/BirdLife, 2012), es muy probable que parte de estos movimientos involucren a aves ibéricas, ya que en ciertos enclaves algunos ejemplares de la población local realizan movimientos de envergadura poco conocida (Aparicio, 1998; Tellería et al., 1999). Además, tampoco parece ocupar las zonas deforestadas y áridas que dejaba vacantes durante la cría, a no ser de manera puntual. Su distribución en Canarias excluye, como en primavera, las islas de Fuerteventura y Lanzarote (Onrubia en SEO/BirdLife, 2012).


Invierno (2007-2010)
Época de reproducción (2014-2018)
Comparación entre los modelos de probabilidad del I Atlas de Invierno (2007-2010; SEO/BirdLife, 2012) y en época de reproducción (2014-2018).
Probability models of Winter Atlas I (2007-2010; SEO/BirdLife, 2012) and the breeding season (2014-2018) compared.
Según los datos del presente atlas, la población española de mirlos comunes rondaría los 14,5 millones de ejemplares. Las poblaciones más nutridas serían las de Castilla y León (18,9%), Andalucía (16,7%), Castilla-La Mancha (14,9%), Aragón (9,1%) y Extremadura (7,8%), que en conjunto representarían más de 2/3 del total. Estas cifras son algo inferiores a las consideradas por Carrascal y Palomino (2008), quienes estimaron, a partir de datos del programa de seguimiento de aves comunes Sacre, una población de unos 18,9 millones de aves, centrada en Andalucía (22,6%), Castilla y León (16,4%), Galicia (12,2%) y Castilla-La Mancha (8,7%). Teniendo en cuenta el trabajo de estos autores, se ha estimado que la población reproductora española representaría alrededor del 14,0% de la europea (BirdLife International, 2015).
| Comunidad Autónoma | Promedio | Inf. 99% | Sup. 99% |
|---|---|---|---|
| Andalucía | 2,430,739 | 2,353,817 | 2,507,660 |
| Aragón | 1,330,885 | 1,288,485 | 1,373,284 |
| Asturias | 323,363 | 311,827 | 334,900 |
| Canarias | 270,337 | 216,961 | 323,714 |
| Cantabria | 166,882 | 160,256 | 173,509 |
| Castilla-La Mancha | 2,171,803 | 2,104,300 | 2,239,307 |
| Castilla y León | 2,752,154 | 2,659,130 | 2,845,177 |
| Cataluña | 964,634 | 930,943 | 998,326 |
| Comunidad Valenciana | 678,549 | 655,807 | 701,291 |
| Extremadura | 1,145,245 | 1,109,290 | 1,181,200 |
| Galicia | 878,168 | 848,199 | 908,138 |
| Islas Baleares | 159,318 | 153,242 | 165,395 |
| La Rioja | 164,381 | 158,408 | 170,354 |
| Madrid | 253,406 | 243,747 | 263,064 |
| Murcia | 310,499 | 300,677 | 320,320 |
| Navarra | 324,706 | 312,783 | 336,630 |
| País Vasco | 245,997 | 235,828 | 256,166 |
| TOTAL | 14,571,066 | 14,043,700 | 15,098,435 |
| Comunidad Autónoma | Promedio | Inf. 99% | Sup. 99% |
Conforme a los datos del presente trabajo, Canarias superaría las 270.000 aves reproductoras, cifra algo superior a las 80.000 parejas consideradas anteriormente (Aparicio en Martí y Del Moral, 2003).
La tendencia de la población es positiva según los resultados del programa de seguimiento de aves comunes Sacre, registrándose un incremento moderado en el conjunto de España para el periodo 1998-2018. Esta tendencia se debe a que las grandes regiones principales; es decir, eurosiberiana, mediterránea norte y mediterránea sur, presentan un incremento moderado significativo en su población. Sin embargo, la tendencia es de estabilidad en la región alpina e incierta en Canarias.
En la península ibérica y Baleares las mayores densidades las alcanza en las zonas arboladas, ya sean densas o abiertas, ubicadas a una altitud inferior a los 1.000 m s.n.m. (Carrascal et al., 2005). Destacan los alcornocales, naranjales y matorrales, pero también son importantes las fresnedas y melojares, los parques de ciudades, los bosques mediterráneos y los jarales y lentiscares (Tellería et al., 1999). Según el presente atlas, los medios más favorables también los constituyen los bosques, especialmente los de ribera y otros planifolios como las fresnedas, los bosques mixtos y los encinares y alcornocales, donde se superan las 40,0 aves/km2, pero también los pueblos y ciudades y otros medios humanizados como los mosaicos agrarios y los cultivos arbóreos, con densidades cercanas o superiores a las 40,0 aves/km2.
Llama la atención su ausencia en hábitat de matorrales en este caso. Basados en el programa Sacre, Carrascal y Palomino (2008) establecieron que el mirlo común alcanza elevadas densidades en una gran variedad de hábitats y pisos biogeográficos, si bien destacan los ambientes ecotónicos, de transición y de complejidad vegetal intermedia, tales como frutales termomediterráneos (100,6 aves/km2), mosaicos agrarios y pastos cantábricos (87,8 aves/km2), enebrales y sabinares (88,0 aves/km2) y riberas arboladas (80,6 aves/km2).
En Canarias se distribuye desde la costa hasta más de 2.000 m s.n.m., tanto en hábitats naturales como en aquellos modificados por el hombre. Es una de las aves más abundantes del archipiélago, ya que resulta frecuente en la mayoría de los ecosistemas naturales, especialmente en la laurisilva, el fayal-brezal y las formaciones termófilas de sabinares y palmerales. Es más escaso en los pinares, especialmente los orientados al sur y con escaso sotobosque, el cardonal-tabaibal, las zonas bajas más áridas y el matorral de alta montaña. También coloniza parques y jardines y habita áreas rurales, donde incluso cría en invernaderos (Martín y Lorenzo, 2001; Domingo en Lorenzo, 2007). En el presente atlas las mayores densidades se han hallado en la laurisilva y los bosques mixtos, que superaron ampliamente las 100,0 aves/km2, pero también se superaron las 100,0 aves/km2 los medios humanizados tales como los cultivos arbóreos y zonas urbanas. Densidades bastante menores a las 50,0 aves/km2 se hallaron en pinares y mosaicos agropecuarios, destacando, al igual que en la península, su ausencia en los matorrales.
Aparicio, R. J. 1998. Variación estacional en la proporción de sexos y edades en los mirlos Turdus merula en una localidad del centro de España. Butlletí del Grup Catalâ d’Anillament, 15: 25-31.
Aparicio, R. J. 2016. Mirlo común, Turdus merula. En, A. Salvador, M. B. Morales (Eds.): Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Museo Nacional de Ciencias Naturales. Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/aves/turmer.html. [Consulta: septiembre de 2021].
Araújo, M. B., Guilhaumon, F., Neto, D. R., Pozo, I. y Calmaestra, R. 2011. Impactos, vulnerabilidad y adaptación al cambio climático de la Biodiversidad española. 2. Fauna de vertebrados. Dirección general de Medio Natural y política forestal. Ministerio de Medio Ambiente, Medio rural y Marino. Madrid.
BirdLife International 2015. European red list of birds. http://datazone.birdlife.org/userfiles/file/Species/erlob/summarypdfs/22708775_turdus_merula.pdf. [Consulta: septiembre de 2021].
Carrascal, L. M. y Palomino, D. 2008. Las aves comunes reproductoras en España. Población en 2004-2006. SEO/BirdLife. Madrid.
Carrascal. L. M., Weykan, S., Palomino, D., Lobo, J. M. y Díaz, L. 2005. Atlas virtual de las aves terrestres de España. Museo Nacional de Ciencias Naturales. Madrid. https://lmcarrascal.eu/atlas/biogeogr.html. [Consulta: septiembre de 2021].
Clement, P. y Hathway, R. 2000. Thrushes. Christopher Helm. Londres.
Lorenzo, J. A. (Ed.) 2007. Atlas de las aves nidificantes en el archipiélago canario. Dirección General de Conservación de la Naturaleza-Sociedad Española de Ornitología. Madrid.
Martí, R. y Del Moral, J. C. (Eds.) 2003. Atlas de las aves reproductoras de España. Dirección General de Conservación de la Naturaleza-Sociedad Española de Ornitología. Madrid.
Martín, A. y Lorenzo, J. A. 2001. Aves del archipiélago canario. Francisco Lemus. La Laguna, Tenerife.
Santos, T. 1982. Migración e invernada de los zorzales y mirlos (género Turdus) en la Península Ibérica. Tesis doctoral. Universidad Complutense. Madrid.
SEO/BirdLife 2012. Atlas de las aves en invierno en España 2007-2010. Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente-SEO/BirdLife. Madrid.
Tellería, J. L., Asensio, B. y Díaz, M. 1999. Aves ibéricas. Volumen II. Passeriformes. José Manuel Reyero. Madrid.