



Marcel Gil-Velasco, Juan Bécares, Clara Morey, Marc Illa y Gustavo Tejera
Cita: Gil-Velasco, M., Bécares, J., Morey, C., Illa, M. y Tejera. G. 2022. Paíño de Madeira Oceanodroma castro. En, B. Molina, A. Nebreda, A. R. Muñoz, J. Seoane, R. Real, J. Bustamante y J. C. del Moral: III Atlas de las aves en época de reproducción en España. SEO/BirdLife. Madrid. https://atlasaves.seo.org/ave/paino-de-madeira/
Actualmente el paíño de Madeira se reproduce en El Hierro, Tenerife, Lanzarote y Fuerteventura. Su distribución se restringe casi exclusivamente a roques, islotes o pequeñas islas sin depredadores introducidos o con escasa presencia de éstos, a excepción del suroeste de Lanzarote, donde la especie ocupa malpaíses y acantilados o derrubios de la isla principal, siempre en densidades bajas, y posiblemente también el extremo oeste de El Hierro, donde se han obtenido escuchas recientemente (Gil-Velasco et al., 2020). Las mejores colonias se sitúan en los Roques de Anaga, sobre todo el Roque de Tierra y también en el archipiélago Chinijo, especialmente las islas de Montaña Clara y Alegranza.
Es probable que muchos de los cambios registrados respecto al II Atlas de aves reproductoras (Concepción en Martí y Del Moral, 2003) se deban a una mejor prospección del hábitat favorable y no a una expansión del área de distribución, como podría desprenderse de la comparación de ambos atlas. Sin embargo, a pesar de que su área conocida de reproducción ha sido muestreada con bastante intensidad, sí se considera que la colonia de la isla de Lobos ha desaparecido, junto con otras especies de pequeños procelariformes que antaño se reproducían en este enclave (Gil-Velasco et al., 2020).


II Atlas (distribución 1998-2002)
III Atlas (distribución 2014-2018)
Comparación entre la distribución observada del II Atlas (1998-2002) y del III Atlas (2014-2018).
Observed distribution in Atlas II (1998-2002) and Atlas III (2014-2018) compared.
Existen dos poblaciones diferentes de la especie, una reproductora y presente entre marzo y agosto y otra invernante presente entre septiembre y febrero, lo que en otros archipiélagos macaronésicos (Cabo Verde y Azores) ha dado lugar a especies distintas (Smith et al. 2007). En Canarias, la población reproductora es fundamentalmente la de invierno, pero existen indicios de reproducción de la población de verano como mínimo en Chinijo (Alegranza y Montaña Clara obs. pers.). Por este motivo, es posible observar a la especie en aguas canarias en cualquier momento del año, pero, debido a lo ya comentado, se tratará de poblaciones distintas según la estación.
El paíño de Madeira es una especie puramente oceánica, por lo que la obtención de información resulta harto complicada fuera del periodo de cría. Sin embargo, sí se observan números importantes de ejemplares en la costa este de Norteamérica, raramente por encima del paralelo 41º (Howell, 2012). La especie no se reproduce en el Atlántico norteamericano, por lo que sin duda provienen de alguno de los archipiélagos macaronésicos. Hasta qué punto este enclave es importante para la especie está por valorar, puesto que podrían existir zonas de concentración todavía por descubrir en medio del Atlántico. Tras el periodo no reproductor, las aves se desplazan hacia el Atlántico oriental bajando por las costas europeas, donde puede concentrarse en grandes números en bancos como el de Galicia (Bécares et al., 2011).
No existen estimas precisas sobre la población reproductora en Canarias, ni tampoco datos sólidos sobre su tendencia. La información disponible proviene de evaluaciones de la actividad vocal en distintos puntos y estimas tentativas a partir de esos datos y, en algunos casos, la búsqueda activa de nidos. Estas estimas carecen de precisión, pero al menos permiten establecer el orden de magnitud de la población canaria. En este sentido, la población se situaría entre las 100 y las 200 parejas, pero sería necesaria una mejor prospección de Alegranza, un enclave que se supone muy importante para la especie (Rodríguez et al., 2003), pero donde se han recogido pocos datos durante la última década.
Su tendencia es también muy desconocida. La comparación de la estima actual con la llevada a cabo en el II Atlas de aves reproductoras (Martí y Del Moral, 2003), también grosera, se intuye una reducción del número de parejas, algo que también se aprecia al analizar la evolución de la actividad vocal de la colonia de El Golfo (Lanzarote) desde el año 2015 hasta la actualidad. Este declive todavía está por cuantificar, pero podría ser bastante severo.
Es probable que el hábitat actual de la especie en Canarias represente tan solo una fracción del hábitat potencial en el pasado, cuando el impacto de los depredadores introducidos y la contaminación lumínica, presumiblemente las principales amenazas de la especie, era menos severo. Existen indicios de que la especie ocupaba amplios sectores de malpaís llano y con escasa o ninguna vegetación en las islas principales, que actualmente presentan densidades de depredadores introducidos muy elevadas. En enclaves libres de esta amenaza, como las islas Selvagens, la especie se reproduce en un amplio abanico de formaciones rocosas, con la abundancia de cavidades prácticamente como único factor limitante. En concreto, se conocen nidos en muros u otras construcciones de origen antrópico, derrubios, túneles volcánicos de pequeño diámetro y aglomeraciones rocosas en terrazas de acantilados o zonas de malpaís.
Otro indicio de la diferencia entre el hábitat potencial y el ocupado actualmente es la diferencia de densidad y accesibilidad de los nidos existente entre zonas libres de depredadores (como el Roque de Tierra de Anaga) y zonas con estas amenazas (como El Golfo y Lanzarote). Así, en localidades como el mencionado Roque o Montaña Clara, la especie ocupa zonas accesibles con aglomeraciones de rocas, preferiblemente parcialmente cubiertas de arena, ocupando grietas o cavidades entre rocas. En otras islas se ha detectado actividad vocal en zonas de malpaís al borde de acantilados, pero no se ha hallado ningún nido desde hace años, por lo que es posible que o bien éstos se hallen en zonas de acantilado inaccesibles o bien las densidades sean tan bajas que resulte enormemente difícil localizar nidos.
Parece mostrar predilección por ambientes oceánicos oligotróficos, antes que por zonas productivas cercanas, como la plataforma continental africana. Así, el Banco de la Concepción se ha descrito como una zona importante para la alimentación de la especie (Arcos et al., 2009).
Arcos, J. M., J. Bécares, B. Rodríguez y A. Ruiz. 2009. Áreas Importantes para la Conservación de las Aves marinas en España. [+] LIFE04NAT/ES/000049-Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife). Madrid
Bécares, J., Barros, A., Romai, C. D. y Arcos, J. M. 2011. Presencia del paíño de Madeira Oceanodroma castro en aguas del noroeste ibérico (Banco de Galicia). En, X- Valeiras, G. Muñoz, A. Bermejo, J. M. Arcos y A. M. Paterson (Eds.): Actas del 6º Congreso del GIAM y el Taller internacional sobre la Ecología de paíños y pardelas en el sur de Europa. Boletín del Grupo Ibérico de Aves Marinas, 34: 127-131.
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