



Iván Salgado
Cita: Salgado, I. 2022. Búho chico Asio otus. En, B. Molina, A. Nebreda, A. R. Muñoz, J. Seoane, R. Real, J. Bustamante y J. C. del Moral: III Atlas de las aves en época de reproducción en España. SEO/BirdLife. Madrid. https://atlasaves.seo.org/ave/buho-chico/
La distribución espacial del búho chico (subespecie otus) en la península ibérica y las islas Baleares es discontinua, aunque quizá sea debido a la baja detectabilidad de la especie, forestal y nocturna, y a una cobertura de muestreo parcial. Lourenço et al. (2015) también explican así la fragmentación del área de distribución del búho chico en Portugal. En general, es común en las mesetas y el valle del Ebro y raro en la región atlántica y el sureste ibérico. El búho chico (subespecie canariensis) es común en las islas canarias centrales y occidentales (Carrillo en Lorenzo, 2007), y en 2014-2018 también se ha detectado en Fuerteventura, Lanzarote y La Graciosa. No se ha detectado en Ceuta y Melilla.
El área de distribución del búho chico se ha contraído un 12% respecto al II Atlas de aves reproductoras, 1998-2002. No se ha detectado en 466 cuadrículas ocupadas en el atlas previo (Cortés y Martí en Martí y Del Moral, 2003), la mayoría en las áreas agrícolas del interior de la península ibérica. En cambio, el búho chico ha ocupado otras 388 cuadrículas en las mesetas, el valle del Ebro, y también en los valles del Tajo y el Guadalquivir, en las dehesas del suroeste ibérico, donde era raro en el periodo 1998-2002. La relación entre los casos de colonización (388) y extinción local (466) no define un cambio, por contracción o expansión, en el área de distribución del búho chico sino que indica una alta proporción de falsos negativos debido la baja detectabilidad de la especie. El área de distribución de la población reproductora de búho chico todavía es incierta.


II Atlas (distribución 1998-2002)
III Atlas (distribución 2014-2018)
Comparación entre la distribución observada del II Atlas (1998-2002) y del III Atlas (2014-2018).
Observed distribution in Atlas II (1998-2002) and Atlas III (2014-2018) compared.
Según el mapa de probabilidad de presencia, más fiable que el de observaciones, la distribución espacial del búho chico es continua. La probabilidad de presencia es alta en las mesetas, el valle del Ebro y los humedales del litoral mediterráneo como el delta del Ebro o la albufera de Valencia, y baja o nula en la región atlántica, las zonas áridas de sureste ibérico y algunas áreas montañosas en los Pirineos, las cordilleras Ibérica y Bética, y Sierra Morena.
En general, los paisajes agroforestales en las mesetas y el valle del Ebro, y también en los valles del Tajo, el Guadiana y el Guadalquivir, son el hábitat óptimo para el búho chico, que además usa masas forestales marginales, como los sotos de ribera e incluso los pinares de repoblación, en las áreas agrícolas. En cambio, el hábitat no es favorable en la región atlántica y el sureste ibérico. Según los modelos predictivos, el área de distribución potencial del búho chico se contraerá un 80-88% en 2041-2070 debido al cambio climático (Araújo et al., 2011).


Invierno (2007-2010)
Época de reproducción (2014-2018)
Comparación entre los modelos de probabilidad del I Atlas de Invierno (2007-2010; SEO/BirdLife, 2012) y en época de reproducción (2014-2018).
Probability models of Winter Atlas I (2007-2010; SEO/BirdLife, 2012) and the breeding season (2014-2018) compared.
El mapa de distribución del búho chico en invierno, como también en época de reproducción, es incompleto y solo se infiere presencia de la especie en las mesetas y los valles del Ebro y el Guadalquivir. En general, la probabilidad de presencia es baja en toda su área de distribución, aunque en algunas cuadrículas es muy alta porque se localizaron dormideros comunales, individuos que se agregan en áreas de alimentación entre octubre y noviembre y se dispersan en febrero.
En esta época también llegan del centro y norte de Europa a nuestro país y se reúnen con los residentes para invernar donde abundan las presas, los ratones y topillos (Escala et al., 2009). En las islas Canarias se presume la presencia del búho chico también en invierno porque es una especie sedentaria, y es probable que no se detectara debido a un esfuerzo de muestreo insuficiente (Zuberogoitia en SEO/BirdLife, 2012).


Invierno (2007-2010)
Época de reproducción (2014-2018)
Comparación entre los modelos de probabilidad del I Atlas de Invierno (2007-2010; SEO/BirdLife, 2012) y en época de reproducción (2014-2018).
Probability models of Winter Atlas I (2007-2010; SEO/BirdLife, 2012) and the breeding season (2014-2018) compared.
La tendencia de población del búho chico es incierta debido al pequeño tamaño de muestra y a la baja detectabilidad de la especie (Escandell, 2019). En el II Atlas de aves reproductoras se estimó una población de 3.321 parejas reproductoras (Cortés y Martí en Martí y Del Moral, 2003), aunque es probable que se infraestimara el tamaño de población. Según los resultados del programa Noctua (seguimiento de aves nocturnas), la población de búho chico ha crecido un 57% entre 2006 y 2018, aunque la serie de datos de abundancia no define la tendencia de población de la especie, debido en parte al error de muestreo (esto es, una alta proporción de falsos negativos en una muestra pequeña). La fluctuación interanual de la población de búho chico también se explica como respuesta a los ciclos de abundancia de los roedores.
La intensificación de la agricultura y en particular el uso de pesticidas, que afecta a la disponibilidad de alimento, es la principal amenaza para el búho chico. Además, es frecuente el atropello de individuos jóvenes en verano.
Aunque la cobertura forestal determina la distribución espacial del búho chico, también necesita espacios abiertos como áreas de alimentación (Martínez y Zuberogoitia, 2003). Por esto, suele nidificar en el borde de grandes bosques y también en los sotos y bosquetes, incluso de repoblación, junto a campiñas y pastizales donde caza pequeños mamíferos. Algunos autores han sugerido que la presencia del búho chico depende de la disponibilidad de nidos de córvidos, que reutiliza durante la época de reproducción (Cortés y Martí en Martí y Del Moral, 2003). En invierno, el búho chico suele usar pinares de repoblación y también árboles en espacios periurbanos como dormidero (Zuberogoitia en SEO/BirdLife, 2012).
Araújo, M. B., Guilhaumon, F., Neto, D. R., Pozo, I. y Calmaestra, R. 2011. Impactos, Vulnerabilidad y Adaptación al Cambio Climático de la Biodiversidad Española. 2. Fauna de Vertebrados. Dirección General de Medio Natural y Política Forestal. Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino. Madrid.
Escandell, V. 2019. Noctua. Tendencia de las aves nocturnas. En, SEO/BirdLife: Programas de seguimiento y grupos de trabajo de SEO/BirdLife 2018, pp. 16-19. SEO/BirdLife. Madrid.
Escala, M. C., Alonso, D., Machuelas, D., Mendiburu, A., Vilches, A. y Arizaga, J. 2009. Winter diet of Long-eared Owls (Asio otus) in the Ebro valley (NE Iberia). Revista Catalana d’Ornitologia, 25: 49-53.
Lorenzo, J. A. (Ed.) 2007. Atlas de las aves nidificantes en el archipiélago canario (1997-2003). Dirección General de Conservación de la Naturaleza-SEO/BirdLife. Madrid.
Lourenco, R., Roque, I., Tome, R., Sepulveda, P., Atlas, E., Melo, C. y Pereira, C. 2015. Current status and distribution of nocturnal birds (Strigiformes and Caprimulgiformes) in Portugal. Airo, 23: 36-50.
Martí, R. y Del Moral, J. C. (Eds.) 2003. Atlas de las aves reproductoras de España. Dirección General de Conservación de la Naturaleza-Sociedad Española de Ornitología. Madrid.
Martínez, J. A. y Zuberogoitia, I. 2004. Habitat preferences for Long-eared owls (Asio otus) and Little owls (Athene noctua) in semi-arid environments at three spatial scales. Bird Study, 51: 163-169.
SEO/BirdLife 2012. Atlas de las aves en invierno en España 2007-2010. Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente-SEO/BirdLife. Madrid.