



José Ramón Obeso y Paola Laiolo
Cita: Obeso, J. R. y Laiolo, P. 2022. Acentor alpino Prunella collaris. En, B. Molina, A. Nebreda, A. R. Muñoz, J. Seoane, R. Real, J. Bustamante y J. C. del Moral: III Atlas de las aves en época de reproducción en España. SEO/BirdLife. Madrid. https://atlasaves.seo.org/ave/acentor-alpino/
El acentor alpino en España se distribuye en los niveles cacuminales de los principales macizos montañosos en la península: cordillera Cantábrica, incluidos los Montes Vascos, los Pirineos, norte del sistema Ibérico, sistema Central (Guadarrama y Gredos) y Sierra Nevada.
Se reproduce en zonas rocosas con prados alpinos, por encima del límite del arbolado (Martín-Vivaldi et al., 1995). En el Pirineo aragonés cría entre 1.800-2.800 m de altitud (Sampietro et al., 1998); en el macizo central de la sierra de Gredos aparece entre 1.870-2.592 m de altitud (Martí y Del Moral, 2003); en Sierra Nevada cría entre 2.500-3.482 m de altitud (Martín-Vivaldi et al., 1995).
Parece que hay una clara tendencia a la reducción del área de ocupación al comparar la distribución actual con el II Atlas de aves reproductoras (Martí y Del Moral, 2003), ya que ha desaparecido en el 27% de las cuadrículas ocupadas en 1998-2002. Se ha registrado su desaparición en 44 cuadrículas y solamente ha aparecido en 13 cuadrículas nuevas. Ha desaparecido de la sierra de Guadarrama, así como de amplias zonas del norte del sistema ibérico, los Montes Vascos y la sierra de la Cabrera, en el macizo Galaico-Leonés.
Considerando que su hábitat es muy estable y no está sujeto a grandes afecciones, la contracción que está sufriendo esta especie podría ser atribuida al cambio climático o bien a oscilaciones interanuales que pueden ser importantes en especies de montaña, en particular en esta especie (Hatchwell, 2005; Zamora y Barea-Azcón, 2015). El hecho de que las extinciones se hayan producido sobre todo en áreas que pueden considerarse bordes del área de ocupación, conduce a pensar que pueden ser más bien un efecto del cambio climático (Zamora y Barea-Azcón, 2015).


II Atlas (distribución 1998-2002)
III Atlas (distribución 2014-2018)
Comparación entre la distribución observada del II Atlas (1998-2002) y del III Atlas (2014-2018).
Observed distribution in Atlas II (1998-2002) and Atlas III (2014-2018) compared.
Al tratarse de una especie de montaña con preferencias de hábitat bien definidas, los modelos de probabilidad de presencia y favorabilidad se ajustan a los sistemas montañosos. El modelo de probabilidad de presencia se ajusta muy bien a la distribución observada. No obstante, el modelo de favorabilidad incluye territorios no ocupados por la especie como el sur del sistema Ibérico, la sierra de Cazorla y amplias zonas de Galicia que no son de alta montaña donde habita la especie. La ausencia de algunas zonas que sí se encuentran a altitudes adecuadas puede explicarse por la ausencia de amplias extensiones de roquedos.


Invierno (2007-2010)
Época de reproducción (2014-2018)
Comparación entre los modelos de probabilidad del I Atlas de Invierno (2007-2010; SEO/BirdLife, 2012) y en época de reproducción (2014-2018).
Probability models of Winter Atlas I (2007-2010; SEO/BirdLife, 2012) and the breeding season (2014-2018) compared.
Se trata de una especie sedentaria, aunque con desplazamientos invernales (Martín-Vivaldi et al., 1995). Durante el invierno, la presencia de esta especie continúa asociada a los sistemas montañosos peninsulares, aunque se observa un desplazamiento a cotas más bajas e incluso a la costa mediterránea. Es frecuente en los Pirineos aragoneses y catalanes, en la cordillera Cantábrica y Picos de Europa, en el sistema Central en la sierra de Gredos y entre Segovia y Madrid, y a lo largo de las cordilleras Bética y Penibética.
La especie amplía su rango de distribución durante el invierno al sistema Ibérico, entre las provincias de Teruel, Cuenca y Castellón (Martí y Del Moral, 2003). El mayor cambio de distribución es la ocupación del centro y sur del sistema Ibérico, así como de un buen número de áreas montañosas de toda la costa mediterránea peninsular (SEO/BirdLife, 2012). Estos desplazamientos invernales son diferenciales, pues mientras que algunos adultos reproductores permanecen regularmente en las cotas más altas durante el invierno se produce dispersión de los juveniles (Martí et al., 1989; Martín-Vivaldi et al., 1995).


Invierno (2007-2010)
Época de reproducción (2014-2018)
Comparación entre los modelos de probabilidad del I Atlas de Invierno (2007-2010; SEO/BirdLife, 2012) y en época de reproducción (2014-2018).
Probability models of Winter Atlas I (2007-2010; SEO/BirdLife, 2012) and the breeding season (2014-2018) compared.
No existe información fiable sobre los efectivos poblacionales, ya que si bien Purroy (1997) estimaba entre 17.000 y 20.000 parejas, posteriormente en Martí y Del Moral (2003), se dieron cifras mucho menores, con un valor por encima de las 1.400 parejas. García Sánchez (2014) estimó entre 1.100 y 2.100 parejas en Asturias, mientras que Sanz-Zuasti y Velasco (1999) estimaron menos de 1.000 parejas en Castilla y León. En los Pirineos habría probablemente una población mayor, con unas 1.000 parejas en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido y su periferia (Woutersen y Grasa, 2002), que sería un territorio de buena calidad por el sustrato calizo.
Las densidades son variables, aunque siempre relativamente bajas, que van desde 0,2 individuos/10 ha en los montes vascos (Carrascal, 1987) a 2,3 individuos/10 ha en su óptimo en Pirineos (Antor, 1992). En la cordillera Cantábrica la densidad oscila entre 0,2 individuos/10 ha (en roquedos y zonas subalpinas silíceas) y los 1,2 individuos/10 ha en su hábitat óptimo, que son las zonas subalpinas calizas. Sus mayores densidades aparecen en los Picos de Europa (García Sánchez, 2014).
En Sierra Nevada, Zamora y Barea-Azcón (2015) compararon las densidades de reproductores en las zonas de cumbres, a 3.000 m s.n.m., encontrando que la densidad bajó de 2,10 en 1982 a una media de 1,43 individuos/10 ha para el periodo 2008-2012.
Se trata de una especie altimontana característica de hábitats abiertos que elude vegetación arbolada e incluso matorral. Su hábitat preferido son los roquedos con pastizal alpino intercalado (Hatchwell, 2005). También muestra preferencia por los roquedos calizos frente a otros sustratos (García Sánchez, 2014). Su preferencia por los hábitats abiertos hace que la altitud en la que se presenta dependa de la distribución de los pisos de vegetación en los diferentes sistemas montañosos.
En primavera se han censado en los Pirineos densidades de 0,85 individuos/10 ha en el valle de Benasque (2.550-3.010 m de altitud), de 0,38 a 1,24 individuos/10 ha en la Brecha de Rolando (2.700-3.000 m s.n.m. y 2.480-2.670 m s.n.m. respectivamente), y de 1,96 aves/10 ha a 2.100-2.300 m s.n.m. en el valle de Canfranc (Antor, 1992). En la sierra de Gredos se han estimado densidades de 0,1 individuos/10 ha por encima de 1.700 m s.n.m. (Sánchez, 1991). En Sierra Nevada presenta densidades de 4,3 (2.900 m s.n.m.) y 2,1 (3.100 m) individuos/10 ha (Zamora, 1987); de 0,5 y 0,2 aves/10 ha en mayo y junio, respectivamente, a 2.230 m de altitud (Zamora, 1990). En la cordillera Cantábrica se censaron en roquedos calizos 0,25, en áreas subalpinas silíceas 0,23 y en áreas subalpinas calizas 1,20 individuos/10 ha. Respecto a la altitud, en la cordillera Cantábrica la mayor densidad se presenta entre 1.800 y 2.200 m s.n.m. (García Sánchez, 2014). En España, sus mayores abundancias se registran en roquedos calizos con pastizales, donde la media de densidades máximas alcanza 2,03 individuos/10 ha (Martí y Del Moral, 2003).
Sin embargo, debe señalarse que la estima de densidad de esta especie es particularmente difícil debido a su complejo sistema de emparejamiento. Puede mantener territorios poliginándricos en los que se establecen de dos a cinco hembras y de dos a cinco machos. Además, debido a la competencia sexual, las hembras también cantan (Hatchwell, 2005)
Antor R. J. 1992. Ecología de las comunidades de Passeriformes alpinos del Pirineo. Tesis doctoral. Universidad de Barcelona.
Carrascal L. M. 1987. Relaciones entre avifauna y estructura de la vegetación en el País Vasco atlántico. Tesis doctoral. Univ. Complutense de Madrid.
García Sánchez, J. E., García-Rovés, P., Vigil Morán, A., Alonso Cuetos, L. M., Fernández Pajuelo, M. A., Solva González, G., Pascual Stevens, D. y Álvarez, D. (coord.) 2014. Atlas de las aves nidificantes de Asturies (1990-2010). Coordinadora Ornitolóxica d’Asturies / INDUROT. Llanera (Asturies).
Hatchwell, B. J. 2005. Family Prunellidae (Accentors). En, J. del hoyo A. Elliot y D. A. Christie. (Eds): Handbook of the birds of the world. Vol. 10. Cuckoo-shrikes to Thrushes, pp. 496-513. Lynx Edicions. Barcelona.
Martí, R. y Del Moral, J. C. (Eds.) 2003. Atlas de las aves reproductoras de España. Dirección General de Conservación de la Naturaleza-Sociedad Española de Ornitología. Madrid.
Martí, R., Gómez-Manzaneque, A. y Perales, J. A. 1989. Diferencias según edad y sexo en los movimientos dispersivos de una población de Acentor alpino (Prunella collaris) en España central. Ardeola, 36: 224-226.
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Purroy, F. J. 1997. Atlas de las aves de España (1975-1995). SEO/BirdLife. Lynx Edicions, Barcelona.
Sampietro, F. J., Pelayo E., Hernández, F., Cabrera M. y Guiral J. 1998. Aves de Aragón. Atlas de especies nidificantes. Diputación General de Aragón e Ibercaja.
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Zamora, R. 1987. Variaciones altitudinales en la composición de las comunidades nidificantes de aves de Sierra Nevada (sur de España). Doñana, Acta Vertebrata, 14: 83-106.
Zamora R. 1990. Seasonal variations of a passerine community in a Mediterranean high-mountain. Ardeola, 37: 219-228.
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