



Juan Antonio Calleja Alarcón y Cristian Pérez-Granados
Cita: Calleja, J. A. y Pérez-Granados, J. A. 2022. Curruca tomillera Sylvia conspicillata. En, B. Molina, A. Nebreda, A. R. Muñoz, J. Seoane, R. Real, J. Bustamante y J. C. del Moral: III Atlas de las aves en época de reproducción en España. SEO/BirdLife. Madrid. https://atlasaves.seo.org/ave/curruca-tomillera/
La curruca tomillera se localiza principalmente en las regiones Mediterránea y Macaronésica y no se reproduce en Ceuta ni Melilla. En el territorio peninsular se registra de manera muy fragmentada con un mayor número de localidades en la depresión del Ebro (mitad sur de Huesca, sureste de Navarra y centro de Zaragoza), meseta Norte (especialmente Soria y Burgos), sur de Zamora, sistema Central (desde Madrid hasta Cáceres) y depresión del Tajo en Extremadura.
Secundariamente, la especie se ha registrado tanto en diversas cuadrículas del sureste madrileño y La Alcarria, occidente de Toledo y Ciudad Real como en cuadrículas dispersas de Albacete, Cuenca y Teruel. También aparece en el litoral y prelitoral mediterráneo con una considerable presencia en sureste ibérico, especialmente en la provincia de Almería. Igualmente, es notable su presencia en múltiples enclaves de Levante, desde Alicante hasta Castellón, enrareciéndose hacia el norte salvo en el cabo de Creus (Girona). En Baleares su presencia es muy escasa mientras que está ampliamente extendida por todo el archipiélago canario.
Las poblaciones reproductoras parecen haber experimentado numerosos cambios en su área a lo largo de las dos últimas décadas. Respecto a la distribución descrita en el II Atlas de aves reproductoras (Carbonell en Martí y Del Moral, 2003), se aprecia una pérdida de territorios en las principales áreas de su distribución, tanto en la España peninsular como en Baleares y Canarias. En este sentido, se puede destacar su rarefacción en la depresión del Ebro (sur de Navarra), meseta Norte (Burgos, León y Palencia), litoral y prelitoral mediterráneo (desde Castellón hasta Cádiz), siendo especialmente marcado en el extremo occidental de la depresión del Guadalquivir. También ha desaparecido de diversas cuadrículas de la meseta Sur. Así mismo, la especie se habría perdido como reproductora en Menorca donde siempre ha sido muy escasa (Escandell, 1997). A su vez, habría sufrido una reducción de área en todas las islas Canarias salvo en El Hierro.
Paralelamente, hay cuadrículas en las que se registra de manera novedosa la presencia de poblaciones reproductoras respecto al atlas anterior. Este hecho es relevante en el sector occidental del sistema Central y depresión del Tajo (Ávila, Cáceres y Madrid). Igualmente se observa en otros territorios repartidos por toda la región mediterránea localizados en las provincias de Albacete, extremo sur de Cádiz, Burgos, Huesca, Toledo, Valencia y Zamora.
El balance global sobre la evolución de la distribución de las poblaciones reproductoras es positivo, con un incremento del 18% en el número de cuadrículas No obstante, hay un descenso neto en los registros con reproducción segura, pasando de cerca de 500 cuadrículas a menos de 200 entre los dos periodos de referencia, 1998-2002 y 2014-2018 respectivamente, aunque atribuibles a un menor esfuerzo para confirmar la cría.


II Atlas (distribución 1998-2002)
III Atlas (distribución 2014-2018)
Comparación entre la distribución observada del II Atlas (1998-2002) y del III Atlas (2014-2018).
Observed distribution in Atlas II (1998-2002) and Atlas III (2014-2018) compared.
La modelización de la distribución potencial e idoneidad del territorio español ibérico e insular reflejan que la especie podría ser mucho más frecuente de lo que se desprende de los registros obtenidos mediante los censos. Destaca la vertiente segoviana del sistema Central, la meseta Norte (gran parte de Soria y el centro de Burgos y León), la depresión del Ebro (especialmente en Zaragoza), sistema Ibérico sur (Teruel), Valencia, norte de Alicante, Málaga, Granada, casi la totalidad de Almería, la Tramuntana en Mallorca y regiones dispersas del litoral atlántico andaluz. En Canarias sobresalen las islas orientales (Lanzarote y Fuerteventura) y en menor medida Gran Canaria y Tenerife.
Por otra parte, según las estimaciones de cambio climático previsto para las próximas décadas y en especial para el intervalo 2040-2070 parece no afectar negativamente a la distribución potencial de la especie. Al contrario, esta curruca incluso aumentaría su rango corológico en el ámbito ibérico de España (Araújo et al., 2011).


Invierno (2007-2010)
Época de reproducción (2014-2018)
Comparación entre los modelos de probabilidad del I Atlas de Invierno (2007-2010; SEO/BirdLife, 2012) y en época de reproducción (2014-2018).
Probability models of Winter Atlas I (2007-2010; SEO/BirdLife, 2012) and the breeding season (2014-2018) compared.
Las poblaciones ibéricas y del archipiélago balear son fundamentalmente estivales. Los primeros ejemplares llegan en marzo y, tras el periodo reproductor y premigratorio, abandonan la península durante el otoño (Tellería et al., 1999). En el sureste ibérico, localmente, la especie presenta poblaciones sedentarias (Hernández-Gil, 1990; Shirihai et al., 2001; Shirihai y Svensson, 2018) que no han sido registradas en el Atlas de Aves Invernantes de España (SEO/BirdLife, 2012). En el archipiélago canario las poblaciones son netamente sedentarias, aunque hay ejemplares de las islas más orientales que parecen desplazarse al continente africano (Carbonell en Martí y Del Moral, 2003).


Invierno (2007-2010)
Época de reproducción (2014-2018)
Comparación entre los modelos de probabilidad del I Atlas de Invierno (2007-2010; SEO/BirdLife, 2012) y en época de reproducción (2014-2018).
Probability models of Winter Atlas I (2007-2010; SEO/BirdLife, 2012) and the breeding season (2014-2018) compared.
Según los datos de este atlas se calcula una población próxima a los 422.000 ejemplares. En la España peninsular destacan las poblaciones estimadas para las autonomías de mayor extensión afectadas por clima mediterráneo, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Andalucía. En Aragón, Extremadura y Valencia también se registran nutridas poblaciones. En sentido opuesto, las autonomías con clima atlántico que comprenden la región eurosiberiana acogen reducidos efectivos poblacionales (Asturias, Cantabria, Galicia y País Vasco). Respecto a los archipiélagos, Canarias resalta por tener un contingente poblacional similar al obtenido en Castilla y León. Por el contrario, Baleares parece carecer de datos poblacionales pese a que en el presente atlas se han registrado cuadrículas con reproducción.
| Comunidad Autónoma | Promedio | Inf. 99% | Sup. 99% |
|---|---|---|---|
| Andalucía | 76,320 | 59,016 | 93,624 |
| Aragón | 53,321 | 40,883 | 65,759 |
| Asturias | 166 | 204 | 241 |
| Canarias | 104,911 | 70,579 | 139,243 |
| Cantabria | 593 | 726 | 860 |
| Castilla-La Mancha | 81,063 | 65,542 | 96,584 |
| Castilla y León | 110,146 | 85,159 | 135,134 |
| Cataluña | 19,058 | 15,437 | 22,679 |
| Comunidad Valenciana | 24,745 | 19,909 | 29,582 |
| Extremadura | 38,355 | 30,865 | 45,844 |
| Galicia | 8,971 | 7,186 | 10,756 |
| Islas Baleares | – | – | – |
| La Rioja | 4,179 | 3,265 | 5,093 |
| Madrid | 10,832 | 8,161 | 13,503 |
| Murcia | 11,392 | 9,297 | 13,487 |
| Navarra | 5,690 | 4,644 | 6,737 |
| País Vasco | 895 | 1,129 | 1,363 |
| TOTAL | 550,637 | 422,002 | 680,489 |
| Comunidad Autónoma | Promedio | Inf. 99% | Sup. 99% |
La evolución y tendencia de la población en el conjunto del territorio español parecen ser estables o incluso se aprecia un aumento de un 10% respecto de los datos disponibles de 1998-2002 según los datos del programa de seguimiento de aves comunes Sacre. Sin embargo, hay que poner de manifiesto una significativa heterogeneidad en la evolución en las distintas regiones biogeográficas reconocidas para España. Así, en la región mediterránea sur las poblaciones se están incrementando de manera moderada. En cambio, las poblaciones macaronésicas (Canarias) y las de ámbito alpino (eje pirenaico en sentido amplio) reflejan tendencias inciertas y descensos poblacionales acusados respecto a 1998. También, en la región mediterránea norte (meseta Norte y valle del Ebro) se observa una tendencia poblacional moderadamente negativa en paralelo a un descenso poblacional igualmente notable (respecto a 1998). Esta merma poblacional en la mitad norte de la región mediterránea de España contrasta con la tendencia expansiva hacia el norte detectada para la especie en el suroeste de Europa incluyendo España (Assandri y Morganti, 2015).
En el conjunto del territorio español la curruca tomillera aparece en un amplio rango altitudinal, desde el nivel del mar hasta cotas de alta montaña como sucede en las sierras Béticas y en el sistema Central (Tellería et al., 1988; Tellería et al., 1999; Viejo, 2013) o en Tenerife, donde supera los 2.000 m s.n.m. (Martín y Lorenzo, 2001). Así, vive tanto en áreas costeras como en estepas leñosas, parameras y áreas montanas por encima del límite forestal. No obstante, se trata de una especie cuyo óptimo parece encontrarse en territorios mediterráneo-esteparios con clima seco o semi árido (Suárez et al., 1992; Tellería et al., 1999; Shirihai et al., 2001).
En general selecciona ambientes dominados por matorrales de porte humilde y dispuestos generalmente de manera abierta. Es frecuente en comunidades arbustivas dominas por aulagas (Genista sp.), jaras (Cistus spp., Halimium sp.) y otros arbustos y matas xerófilas como romeros (Salvia rosmarinifolia), espliegos (Lavandula sp.), tomillos (Thymus sp.), coscojas (Quercus coccifera sp.), etc. Precisamente en los matorrales xerófilos del sureste ibérico es donde se han registrado las mayores densidades con cifras de hasta 13,4 aves/10 ha (Hernández-Gil, 1990). También cría en formaciones forestales abiertas de enebros y sabinas (Juniperus sp.; Tellería et al., 1999), así como en mosaicos que integran parcelas de secano con linderos vivos y parcelas abandonadas con prados embastecidos con leñosas que en este atlas se indican como “Otras áreas periurbanas” y “Mosaicos agropecuarios”.
Por otra parte, su registro en “Ambientes rocosos” podría resultar confuso, pues la curruca tomillera no es una especie rupícola y de hecho rehúye los hábitats rocosos (Shirihai et al., 2001). Su adscripción a dicho hábitat se debe a la ya manifestada querencia de la especie por los ambientes muy despejados que, en climas áridos, pueden contener extensos parches de suelo desnudo o escasa vegetación como sucede en los barrancos de Canarias o en áreas de matorral y cárcavas del sureste ibérico. Tampoco es una especie palustre por lo que los datos del presente atlas asociados a “masas de agua y zonas húmedas” se debe a su presencia en comunidades arbustivas dominadas por quenopodiáceas crasas o tarajes (Tamarix sp.; Tellería et al., 1988; Hernández-Gil, 1990; Martín y Lorenzo, 2001; Shirihai et al., 2001) que componen la vegetación perilagunar halófila de humedales endorreicos o costeros con láminas de agua superficiales efímeras de la España peninsular y archipiélagos (Casado y Montes, 1995).
Assandri, G. y Morganti, M. 2015. Is the Spectacled Warbler Sylvia conspicillata expanding northward because of climate warming? Bird Study, 62: 126-131.
Araújo, M. B., Guilhaumon F., Neto D. R., Pozo, I. y Calmaestra R. 2011. Impactos, Vulnerabilidad y Adaptación al Cambio Climático de la Biodiversidad Española. Fauna de Vertebrados. Dirección general de medio Natural y Política Forestal. Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino. Madrid.
Casado, S. y Montes, C. 1995. Guía de los lagos y humedales de España. J. M. Reyero Editor. Madrid.
Escandell, A. 1997. Atles dels ocells nidificants de Menorca. GOB Menorca. Maó.
Hernández-Gil, V. 1990. Sedentarismo de la curruca tomillera (Sylvia conspicillata) en Murcia (SE. España). Ardeola, 37(1): 93-97.
Martí, R. y Del Moral, J. C. (Eds.) 2003. Atlas de las aves reproductoras de España. Dirección General de Conservación de la Naturaleza-Sociedad Española de Ornitología. Madrid.
Martín, A. y Lorenzo, J.A. 2001. Aves del archipiélago canario. Francisco Lemus, Editor. La Laguna.
SEO/BirdLife 2012. Atlas de las aves en invierno en España 2007-2010. Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente-SEO/BirdLife. Madrid.
Shirihai, H. y Svensson, L. 2018. Handbook of the western paleartic birds. Christopher Helm. Londres.
Shirai, H., Gargallo, G. y Helbig, A. 2001. Sylvia Warblers. Princeton university Press. Nueva Jersey.
Suárez, F., Sainz, H., Santos, T. y González-Bernáldez, F. 1992. Las estepas ibéricas. Ministerio de Obras Públicas y Transportes, Madrid.
Tellería, J., Suárez, F. y Santos, T. 1988. Bird communities of the Iberian shrubsteppes. Ecography, 11: 171-177.
Tellería, J. L., Asensio, B. y Díaz, M. 1999. Aves Ibéricas, II. Paseriformes. J.M. Reyero Editor, Madrid.
Viejo, J. L. 2013. La fauna de la Sierra de Guadarrama. Somera aproximación a la riqueza faunística de un nuevo Parque Nacional. Ambienta, 103:26-49.